
Qué es un showcooking: guía para organizarlo en tu evento
Cada vez más empresas piden que la comida de un evento sea algo más que un trámite entre reunión y reunión. El showcooking responde a eso: la cocina deja de estar detrás de una puerta y se instala en medio de la sala. Esta guía explica qué es, qué tipos existen, cuándo compensa y qué conviene tener preparado antes de contratarlo.
Qué es un showcooking
Un showcooking es una forma de servir la comida de un evento en la que el cocinero prepara o remata los platos en la propia sala, a la vista de los invitados, y los sirve en cuanto están listos. La elaboración deja de ocurrir en una cocina escondida y se convierte en algo que el grupo mira, comenta y prueba.
El término viene del inglés show cooking (literalmente, «cocina espectáculo») y se ve escrito junto o separado; en español también se habla de cocina en directo o cocina en vivo. La definición breve está en la ficha del glosario sobre showcooking; aquí nos centramos en cómo funciona y cuándo compensa elegirlo.
Se reconoce por tres cosas:
- La elaboración está a la vista. Ingredientes, técnica y emplatado ocurren delante del público.
- Nada espera. El plato pasa de la plancha o de la tabla a la mano del invitado, sin bandejas ni chafing dish de por medio.
- El puesto da conversación. La gente pregunta al cocinero, comenta con quien tiene al lado y vuelve a por otro.
Tipos de showcooking
Hay cuatro formas habituales de plantearlo, que se pueden combinar: de producto, de chef, de estación en vivo y participativo frente a demostración. Elegir una u otra depende del número de invitados, del espacio y de si se busca espectáculo, comida completa o ambiente de pie.
- De producto. El protagonista es un ingrediente o un plato: un ceviche, unos tacos, una pasta fresca. El cocinero lo termina delante de todos y lo sirve.
- De chef. El foco está en la persona que cocina, que explica lo que hace y cuenta el porqué de cada paso. Funciona bien cuando se quiere un momento de atención compartida.
- De estación en vivo. Se montan uno o varios puestos repartidos por la sala y cada uno sirve su especialidad. Es el formato más cómodo para cócteles y eventos de pie. Tienes el detalle en la ficha de estación en vivo.
- Participativo o de demostración. En la demostración, los invitados miran y prueban. En el participativo, el grupo interviene y cocina algo con la guía del chef. Ojo con este segundo: pide más tiempo, más espacio y más material por persona.
En qué eventos encaja
Un showcooking encaja en eventos en los que la comida puede ser protagonista y el grupo está dispuesto a moverse y conversar: eventos corporativos, team building, presentaciones de producto y celebraciones privadas. Funciona peor cuando hay un programa muy apretado o una sala sin margen para que la gente se levante.
- Eventos de empresa. Cierres de trimestre, encuentros con clientes o jornadas de equipo en los que se busca algo distinto del cóctel de siempre.
- Team building. El puesto hace de punto de encuentro y da un tema común a personas que no suelen coincidir. Si lo que buscas es que el equipo cocine de verdad, eso se parece más a un taller (lo vemos más abajo).
- Presentaciones. Da un motivo para quedarse y circular después del acto, y facilita que se hable con los asistentes.
- Celebraciones. Cumpleaños, aniversarios o cenas especiales en las que la comida forma parte de la sorpresa.
Si estás valorando traerlo a tu empresa, el showcooking en Madrid de María Lluch explica cómo lo planteamos y qué cocinas trabajamos.
Qué hace falta para organizarlo
Para organizar un showcooking hacen falta seis cosas: sitio para el puesto, una solución para humos y olores, electricidad suficiente, un punto de agua, la autorización del lugar y la lista de alergias y dietas del grupo. Las cifras concretas (metros, potencia, tiempos de montaje) dependen del menú y del proveedor, así que conviene pedirlas pronto.
- Espacio. El puesto debe quedar a la vista y con sitio alrededor para que la gente se acerque sin formar atascos. Piensa también en el acceso para entrar el material.
- Humos y olores. Si se cocina con calor, revisa la ventilación de la sala, sobre todo en una oficina o en un salón cerrado: los humos molestan y pueden llegar a activar los detectores de incendios. Pregunta al edificio qué precauciones pide. Los menús en frío, como un ceviche, apenas generan humo.
- Electricidad. Cuando el lugar no admite llama, se suele cocinar con placas eléctricas o de inducción, que pueden necesitar bastante potencia. Pregunta al proveedor qué equipos lleva y comprueba con el lugar qué tomas hay y cuánta carga admiten.
- Agua. Para limpieza y elaboración. Saber dónde está el punto de agua más cercano evita sorpresas el día del evento.
- Normas del lugar. Cada edificio o recinto tiene sus reglas, y es frecuente que limiten el gas o la llama abierta en interiores por seguridad contra incendios. Pregunta también por el seguro que exigen a los proveedores, los horarios de montaje y el acceso de carga, y deja por escrito lo que autoriza.
- Alergias y dietas. Comunica alergias, intolerancias y dietas al pedir la propuesta. El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos también en la comida sin envasar, y en un puesto en directo conviene preguntar cómo se evita la contaminación cruzada entre platos.
Diferencias con el catering clásico y con una clase de cocina
Un showcooking se diferencia del catering clásico en que el plato se termina delante del invitado, y de una clase de cocina en que el objetivo es la experiencia del evento, no aprender una receta. Ni el catering ni la clase son peores: sirven para cosas distintas.
| Catering clásico | Showcooking | Clase de cocina | |
|---|---|---|---|
| Dónde se prepara | En cocina, fuera de la vista | A la vista de los invitados | En una cocina o aula con puestos de trabajo |
| Cómo llega el plato | Ya elaborado, emplatado o en bandeja | Se termina y se sirve al momento | Lo elabora cada participante |
| Papel del invitado | Come | Mira, conversa y prueba | Cocina y aprende |
| Objetivo | Alimentar con comodidad | Dar un momento de experiencia | Aprender una receta |
| Necesidades del espacio | Mesa de servicio | Puesto del chef, suministros y ventilación | Puestos de trabajo para cada persona |
| Ritmo del evento | Lo marca el formato (cóctel, buffet o mesa) | El grupo se mueve alrededor del puesto | Marcado por la clase |
Entre el catering clásico y el showcooking no hace falta elegir: se pueden mezclar. Un cóctel con finger food y una o dos estaciones en vivo da variedad sin complicar el montaje. Para ver cómo es el formato clásico, consulta nuestro catering para empresas en Madrid.

Un ejemplo: tacos, ceviches y aguachiles al momento
La cocina mexicana y la peruana son dos buenos ejemplos de showcooking porque muchos de sus platos se rematan en poco tiempo y se comen al momento: tacos, ceviches, aguachiles. En María Lluch Catering son nuestra especialidad, y las trabajamos con ingredientes de calidad, respetando la receta tradicional y con un toque innovador.
Lucen en directo porque son coloridas, se montan a la vista y animan a acercarse al puesto. También trabajamos otros estilos: cocina mediterránea, asiática, italiana y una opción vegetariana. Si te interesa el formato, mira cómo lo hacemos en nuestro showcooking de cocina mexicana y peruana.

Preguntas frecuentes
¿Qué platos funcionan mejor en un showcooking?
Los que se terminan en poco tiempo y se comen recién hechos: tacos, ceviches, pasta fresca, woks o sushi. Los guisos largos o los asados de horas encajan peor, porque el invitado no ve el proceso y el puesto se queda parado. Tampoco hace falta fuego para todo: un ceviche se prepara en frío.
¿Qué diferencia hay entre showcooking y estación en vivo?
Es una cuestión de escala. La estación en vivo es un solo puesto que sirve una especialidad, por ejemplo tacos o pasta, y puede ir dentro de un cóctel o un buffet. El showcooking es el planteamiento del evento alrededor de la cocina en directo, y puede reunir una o varias estaciones en la misma sala.
¿Se puede hacer un showcooking en una oficina sin cocina?
En muchos casos, sí: el proveedor lleva su equipo y monta el puesto en una sala o zona común. Lo que hay que comprobar es el espacio, la potencia eléctrica, un punto de agua cercano y si el edificio permite cocinar con calor. Si no lo permite, un menú en frío es una buena alternativa.
¿Un showcooking es lo mismo que una clase de cocina?
No. En un showcooking el chef cocina y los invitados disfrutan de la experiencia y de la comida recién hecha; en una clase, cada participante cocina y aprende la receta. Hay formatos participativos que se acercan a la clase, pero el objetivo sigue siendo el evento.
Siguiente paso
Si estás pensando en un showcooking para tu equipo o para una celebración, empieza por el showcooking en Madrid para ver cómo lo hacemos. Cuando tengas fecha, número de asistentes y espacio, cuéntanos tu evento y te preparamos la propuesta. Para entender mejor los términos, está la ficha de showcooking y la de estación en vivo.
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